Era un viernes 26 de junio, eran las seis y media de la mañana cuando iba yo en el coche camino de pasar la ITV a mi bolido cuando un locutor de radio dijo “después les contaremos más detalles sobre la muerte del rey del pop” y el corazón se me paró durante un segundo. ¿Había dicho que Michael Jackson había muerto? Así era. La noche anterior, el corazón de Michael Jackson se durmió y su voz se apagó.
Han pasado muchos días y aún es difícil imaginar que existan figuras como él que puedan morir, imagino que debió suceder igual cuando murió Elvis, pero hay gente que no parece que vayan a morir nunca, que no parecen del grupo de los mortales, y en cierta forma no lo son.
Michael Jackson ha sido uno de los mayores artistas musicales que nunca hayan existido, y como tal gran artista siempre lo seguirá siendo, seguirá siendo el Rey del Pop. En cuando al Michael persona, no puedo opinar, no le conocí, pero tengo la sensación de que nunca fue una persona normal, porque nunca pudo serlo, porque no le enseñaron qué era eso de ser normal. Cualquiera de nosotros en sus circunstancias hubiera sido distinto también (o raro si preferís esa palabra).
Un niño que dejó de serlo con seis años, con una familia problemática por lo que se cuenta. Un niño que con seis años, a pesar de tener una voz increible, empieza a pasarlo mal, deja de poder jugar, esa situación nunca puede salir bien. Y así Michael se convirtió en una persona rara, porque nadie le enseñó lo que es ser normal: ir a jugar al parque, ir al colegio con el resto de niños, enamorarte, salir con tus amigos, él no tuvo nada de esto… (aquí pienso que el dinero no lo es todo). Y luego vinieron sus innumerables operaciones de cirugía estética, acomplejado por los comentarios despectivos que hacían hacia su nariz, buscó su perfección y no supo parar a tiempo, quizá tampoco nadie le había explicado que la perfección no existe.
Sinceramente, Michael Jackson me caía bien, quizá me equivoque o quizá sea muy ingenua, pero me caía bien. Sea como fuere, lo bueno irá quedando y todo lo malo que se dijo de este Peter Pan que de mayor quiso vivir la infancia perdida se irá guardando en un cajón, del que sólo saldrá cuando algún escritor sin escrúpulos, algún medio de comunicación, necesiten dinero a cambio de morbo.
Cuando yo nací, Michael Jackson ya era una estrella, y durante toda mi vida, Michael Jackson ha sido el Rey del Pop, el único rey musical que yo he conocido, puesto que Elvis ya había muerto. Ahora Michael Jackson ya no está en este mundo, ha muerto el hombre pero ha nacido el mito, la leyenda, y sobre esa leyenda se creará un imperio tal y como se hizo con Elvis, estoy prácticamente segura.
Fue el más grande, fue cantante, compositor, inventor, productor, un bailarín magnífico. Un ser que sólo sabía vivir para la música y que vivió de ella, pero no sólo eso sino que creó cosas nuevas en la música. Con simplemente notas y su expresión corporal construyó lo que casi podría calificarse como magia musical, algo increible, alguien cuyo rango vocal llegó a cubrir cuatro octavas!! Por todo ello, muchas gracias Michael.
Ahora falta esperar dónde se construye su lugar de peregrinación, todo apunta a que será finalmente Neverland, el refugio infantil de Michael, donde imagino que vivió sus horas más felices, y donde hizo felices a muchos niños enfermos y familia a los que invitaba a disfrutar del parque. También supongo que allí vivió sus horas más amargas puesto que estando allí, fue acusado de lo que todos conocemos.
Como yo no soy una de esos inmortales, debería ir tachando de mi lista de “cosas que hacer antes de morir” ek ir a un concierto de Michael Jackson. Poco a poco la iré traspasando a la lista de “cosas imprescindibles a hacer después de morir” ir aun concierto de Michael Jackson en el cielo. Supongo que allí, ahora, organizaran macrofestivales increibles, imagínate un concierto en el que pudieran unirse Michael Jackson, Elvis, Freddy Mercury, Frank Sinatra, y tantos otros que deben andar haciendo fiestas por allí arriba. Quizá allí pueda verlo cantar y bailar.
Dencansa en paz Michael, espero que te dejen.